De la Cepa a la Copa

 

 

07 Junio 2019

Bodegueros y enólogos españoles han reconvertido sus metódos de eleboración a la hora de producir vinos rosados-al estilo más sutil de los rosados franceses de la Provenza-ajustando algunos parámetros que les hagan más atractivos para los consumidores de todo el mundo.

 Menos color, más sabor.

A simple vista, los actuales vinos rosados españoles parecen más desvaídos al analizar su ligero color, pero al degustarlos rápidamente se destierra esa primera impresión y abren al consumidor una amplia gama de sensaciones,mucho mayor que antaño.

Hasta no hace mucho los sabores típicos eran: frutas rojas del bosque, florales, caramelo rojo y lácteos (nata, yogur). En nuestros días, los enólogos consiguen una mayor amplitud de recuerdos y, en ciertos y relevantes casos, las sensaciones gustativas son más abundantes, llegando a encontrarse apuntes de monte bajo, (jara, romero), minerales (piedra caliza o piedra de río), ahumados, especias y un largo etcétera.

Los principales motivos que derivan en esa mayor complejidad son un creciente trabajo con las lías finas del vino y el empleo, en la fermentación alcohólica o en su crianza, de tinos o barricas de roble.

Las lías finas

En el sector vitivinícola se habla constantemente del empleo de estas lías, partículas sólidas que aparecen de manera natural al exprimir los racimos de uvas, para dar mayor estructura en boca al líquido elemento.    

Pongamos como ejemplo un zumo; al dejarlo en reposo en un vaso, se observa que en la parte inferior queda el líquido y en la superior la pasta de la fruta. En el caso del vino, aparecen dos tipos de lías, las gruesas, que se precipitan a la parte inferior del depósito y pueden aportar-si permanecen tiempo en contacto con el vino-sensaciones desagradables al gusto como amargor o agua estancada, y las lías finas que se mantienen más tiempo en la parte superior y que al removerlas periódicamente,  técnica de battonage, aportan mayor elegancia en los aromas y más untuosidad en boca.

 

 

  

29 Mayo 2019

Todo aficionado a los buenos vinos que haya tenido la fortuna de asistir a una cata dirigida o a una cena de maridaje atendida por un sommelier, seguramente ha notado el peculiar objeto metálico que lucen al cuello los profesionales del vino como insignia de su autoridad en el tema. 

¿Qué es ese extraño emblema que usan los sommeliers en el cuello? 

El instrumento tiene el nombre de Le Tastevin y el registro  más antiguo de su existencia se documentó hace 250 años en la provincia francesa de Borgoña, por lo que se presume que fue ahí donde el Tastevin, Catavinos o collar sommelier, comenzó a usarse.

¿Qué función tiene el Tastevin?

La función de este pequeño plato o bandeja metálica es la de catar vino dentro de las bodegas, en algunos casos, directamente de las barricas. Los primeros en utilizarlo fueron los maestros bodegueros franceses, conocidos como la orden de los Chevaliers du Tastevin, de allí proviene su nombre original: Le Tastevin. Por lo general era fabricado en plata u alpaca ya que se pensaba que estos materiales no retenían olores ni sabores y con ello garantizaba que no se alterarán las características del vino.

Su forma redonda y su fondo en relieve hacen que la luz se refracte en varias direcciones, permitiendo apreciar mejor el color, el brillo y la claridad de los vinos. Cabe recordar que los vinos se cataban en la oscuridad de las cavas subterráneas, sin más ayuda que la luz de una vela, es por eso que se usaba la plata, ya que era el mejor material disponible en la época para reflejar y comprobar el color, brillo y limpieza del vino. Actualmente el Tastevin se ha convertido en el emblema de los sommeliers profesionales, pero su uso en la cata ha disminuido ya que ahora se sabe que la plata llega alterar en algunas ocasiones el sabor del vino. Además, el metal favorece la difusión rápida de los aromas lo que limita la apreciación del producto. Aunque sus funciones prácticas están en desuso, muchos sommeliers siguen luciendo el Tastevin al cuello con mucho orgullo como una forma de respeto a una de las profesiones más antiguas y admiradas del mundo, la de catador profesional de vino. 

29 Mayo 2019

Tras  varios años dando buenos resultados de ventas, la dirección de Distribuciones Navarro, ha premiado al equipo comercial con un viaje a la Gran Manzana... New York.